miércoles, 30 de diciembre de 2015

Salida a Gallocanta




¡Hola amigos!


Ayer por la mañana, salimos de Quintanilla a eso de las 08:00h Lolo, Ángel y yo rumbo a tierras mañas para conocer la laguna de Gallocanta por nuestra cuenta y riesgo.

Por el camino, decidimos hacer un alto para ver el Monasterio de Piedra, un conjunto turístico de la localidad zaragozana de Nuévalos, "donde el agua marca el camino". Las cascadas, grutas y miradores están por todas partes:
















En este entorno natural (privado), también se puede disfrutar de la fauna, tanto de las exhibiciones de rapaces programadas, como de la propia fauna del parque. Los buitres leonados siempre te sobrevuelan, pero hay que prestar atención al entorno acuático. Descubrimos una gallineta escondida en una pequeña cueva a ras de agua, varias lavanderas cascadeñas y por primera vez, un mirlo acuático en el sombrío cauce de los arroyos, buceando y capturando su almuerzo:


Lavandera cascadeña


Mirlo acuático


Después de la visita al parque (que recomiendo a todo el mundo), llegamos a la laguna de Gallocanta con ganas de ver grullas, que se intuyen en la lejanía de la laguna.

Comemos dentro de uno de los 6 observatorios que hay, y después volvemos al pueblo para ver el centro de interpretación. Allí nos recomiendan que subamos al mirador de la ermita, donde tomamos una nueva perspectiva de la laguna:


Gallocanta, el pueblo y la laguna


Grullas

La mayoría de las grullas permanecían en la salina laguna, cuyas orillas adquieren un tono blanquecino que puede hacer dudar a alguno de si es un paisaje de nieve o de sal, mientras que otras pocas podían verse en las tierras de cultivo aún más lejos:


Grullas (joven y adultos)


Grullas (adultos y joven)


Grullas ¿en la nieve?


Grullas

Sin duda una jornada muy buena en la que conocimos dos lugares increíbles, y en la que nos reencontramos con las majestuosas damas grises cuyos ancestrales trompeteos (como diría Jero), nos trasladaron a rememorar otros inolvidables momentos en la Naturaleza.


Grullas


Limícolas, "patos", perdices, milanos reales y algún aguilucho pálido también merodeaban por allí.

Un día para recordar y para repetir. Cuando los viajes los haces en buena compañía, el resto sale sólo. Un placer descubrir estos míticos enclaves en vuestra compañía, así da gusto despedir el año.



Espero que os haya gustado la entrada.

¡Un saludo a todos, Feliz Navidad / Feliz año y hasta la próxima!


6 comentarios :

  1. Feliz año Isra, habra que repetir en febrero, el mirlo te ha quedado de lujo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igualmente Lolo,

      a ver si para cuando suban podemos volver. Hice lo que pude con el mirlo, me quedo con poder verlo por primera vez y de cerquita.

      Salu2!

      Eliminar
  2. Preciosa serie Isra. El monasterio de piedra parece un lugar mágico y gallocanta pues imagínate. A mi me pasa igual. Cada vez que escucho sus trompeteos no puedo evitar acordarme de vosotros. Un fuerte abrazo amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Jero,

      ambos son lugares que hay que visitar al menos una vez, merecen mucho la pena. Nosotros fuimos a la aventura y vimos cosillas, pero me hubiera pasado toda la semana allí jeje. Qué decir de las grullas que no hayamos dicho ya...

      Salu2 maestro!

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...