domingo, 11 de diciembre de 2016

El joven nómada




¡Hola amigos!


Nos encontramos en una fría mañana de Diciembre. 

La pasada noche ha dejado el campo cubierto de un fino manto de rocío y las zonas sombrías se han helado. Poco a poco el astro rey llega con sus rayos a iluminar el campo, llevándose consigo esa humedad que queda de la densa niebla, que ya empieza a levantar.

No hace aire y el campo está en silencio. Sólo a lo lejos, se escuchan los cantos de los gallos procedentes del pueblo, y alguna esquila de un pequeño rebaño de ovejas.

Un bando de gorriones molineros permanece inmóvil y silencioso en el interior de un zarzal, extraño acontecimiento que contrasta con la bulla y ajetreo de su día a día. El zarzal se encuentra rodeado por unas tierras de labor y unos cuantos almendros, algunos de los cuales retienen aún unas pocas hojas.

Apostado en una rama de uno de esos almendros, se descubre el joven gavilán. Se solea medio escondido atento a todo lo que ocurre a su alrededor, imponiendo ese respeto y temor al grupo de gorriones. 


Gavilán común (joven)



Acaba de llegar a este valle, está en dispersión y necesita asentarse en un territorio. Esta tarea le está resultando toda una odisea, pues es expulsado de todos y cada uno de los nuevos lugares que elige para empezar su vida de adulto. Las demás rapaces diurnas le hostigan constantemente, y sus congéneres más norteños que llegan en estas fechas para pasar el invierno son competencia directa.

Ahora mismo se encuentra relativamente tranquilo, con unas cuantas presas potenciales muy cerca de él. Cuando la niebla vuelva a escena, intentará dar caza a uno de esos gorriones para coger fuerzas e imponerse en este paraje, que tiene todo lo que necesita. Es fundamental que lo consiga cuanto antes, si es que quiere encontrar pareja y formar su propia familia...




Espero que os haya gustado este pequeño relato, no tenía mucho más para mostrar esta semana.


¡Un saludo a todos y hasta la próxima!





6 comentarios :

  1. I. Pre

    Impresionante relato amigo mio, me he visto sumergido por unos instantes en ese hermoso valle donde quiere asentarse el joven gavilán. Gracias por hacerlo posible. Un fuerte abrazo amigo


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    Respuestas
    1. Hola Jero,

      me alegro de que haya podido transmitir algo, el momento con el gavilán fue algo así y allí se quedó tan tranquilo.

      Abrazos maestro!

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  2. Qué difícil lo tienen estas rapaces durante sus primeros meses de independencia, más de una muere de hambre al no poder hacer presa.
    Chulísimos el relato y la foto.

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    Respuestas
    1. Gracias Carlos,

      igual de difícil que lo estoy pasando yo ahora sin material, a ver si tengo un poco más de suerte en las próximas salidas.

      Salu2 Linse!

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