¡Hola amigos!
El invierno avanza y por consiguiente, la Primavera cada vez está más cerca de inundar a la Naturaleza, de hecho, poco a poco ya lo está haciendo.
En el corazón del bosque, la vida fluye. Entre enebros y estepas, destacan tres pequeños duendecillos de colorines que con sus melodiosos reclamos juguetean persiguiéndose a toda velocidad, animados por el instinto que les impulsa a estrechar lazos con sus parejas.
En este frenético jolgorio, herrerillos, carboneros y petirrojos animan el ambiente con sus cortejos:
| Herrerillo común |
| Petirrojo |
| Carbonero común |
| Herrerillo común |
Todo este alboroto es observado por un milano real que, desde su atalaya, descansa y otea, pero se despista muy fácilmente con las carreras de los pequeños pajarillos y la concentración se disipa como la niebla al mediodía:
| Milano real |
Entre tanto, con el Sol en su punto más alto, llega la pareja aguafiestas que espanta del lugar a los páridos y preparan su propio "show"; los rabilargos se pasarán la mañana molestando al busardo para que descuide su almuerzo y puedan robarle el bocado que tiene ahora entre sus garras, un clásico:
| Busardo ratonero |
| Rabilargo |
Mirando ya fuera del matorral, otras especies de pajarillos como verderones, jilgueros y pardillos llaman la atención con sus coloridos "disfraces" y sus acústicas "chirigotas", bien acompasados y formando un buen bando:
| Verderón común |
| Jilgueros y pardillos |
Y para acabar, el primer apunte fenológico de la temporada (dejando aparte grullas, gansos y cigüeñas), lo protagoniza este avión roquero que llegó al pueblo el pasado miércoles día 22.
| Avión roquero |
Bueno pues esto es todo por ahora. Como siempre, espero que os haya gustado la entrada.
¡Un saludo a todos y hasta la próxima!